La relación de cariño entre el té y la música.

té y la música

Para un músico el té puede ser un regalo del cielo, una pausa en medio del ruido, una oportunidad de reflexionar y retomar el control artístico, un aliciente para crear cultura y expresar una visión. Para una persona que ama el té, la música puede ser la luz que orienta a corazones perdidos, una dimensión nueva a la vida, lo que brinda un marco de flujo y un toque de magia al momento de disfrutar el té.

La mayoría de los músicos con personas creativas que pasan gran parte de su vida entre su imaginación y conjugación de sus visiones del mundo. Buscan la perfección, la innovación, la expresión y el manifiesto de la cultura. Mientras todo ello emerge de un lugar interior, muchas de sus características son manifestaciones externas.

La mayoría de las personas dedicadas al arte del té son atraídas primero por la sabiduría alrededor de la cultura de este. Buscan la verdad, la pureza, la libertad y la sabiduría mediante el meticuloso estudio y ejecución a detalle. El sabio estudia la vida exteriormente, pero busca las verdades en su interior.

El artista y el sabio encuentran una alianza en la alquimia del té con ello estos dos medios extraordinarios, el té y la música, encuentran conexión. Juntos permiten establecer ese paisaje como telón a un evento singular e íntimo, la experiencia de tomar té. Una ceremonia inclusive meditativa que puede convertirse en una sublime expresión artística.

té y la música 2El té y la música son medios expresivos que provienen del amor, crean espacio para el amor, encarnan el amor de la naturaleza hacia el hombre y los ritmos resonantes que son centrales para su vida. Por lo tanto, transmiten un mensaje de unidad y totalidad sin motivos ulteriores. Cuando los detalles de la ceremonia del té, incluyendo el acompañamiento musical, vienen de este lugar de totalidad y conexión, el medio del té como una forma de arte alcanza su cenit. La música cristaliza y cataliza el potencial curativo inherente del té como una meditación en movimiento y arte vivo.

Si bien no hay buena o mala música para el té. La “mejor” selección de música depende de las intenciones y circunstancias que rodeen el momento. Aquí están algunas de las consideraciones para elegir el acompañamiento musical: hora del día, tiempo, ocasión, ambiente, invitados y por supuesto, el té. La música es un medio importante de comunicación y ejemplifica la comprensión de las necesidades de este momento. Al igual que tantas cosas en una vida este proceso hay que dejarlo fluir mientras se presta atención al momento. Permite abrir la puerta y conectar, para disfrutar de los estados más profundos de conciencia.

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