Un buen té y los propósitos para el nuevo año

Es una tradición: la frontera entre el pasado y el presente se hace nítida en la Nochevieja. Y la tradición se convierte en motivo de inspiración -a veces, incluso, de obsesión- para quienes, sobre el papel o en nuestras cabezas, hacemos nuestra lista de propósitos, una lista con todos aquellos objetivos, tareas y proyectos, de la más distinta naturaleza y envergadura, que queremos llevar a cabo en el año que empieza.

En la Nochevieja, con el Año Nuevo, todos aspiramos a ser líderes de nuestra vida.

Así, arrancamos el año con pasión y entusiasmo, en una explosión de buenos sentimientos y mejores intenciones que se proyectan hacia los demás, pero también hacia nosotros mismo.

La gran incógnita es si, cuando llegue la próxima Nochevieja, estaremos a las puertas de sentirnos decepcionados porque, por el camino, a lo largo de los 365 días que tenemos por delante, nos hemos ido agotando…

Un excelente propósito para este recién nacido 2018 puede ser, precisamente, liderar nuestras vidas gestionando, del mejor modo posible, nuestra energía y ser capaces de trabajar provechosamente, en el día a día, para alcanzar buena parte de los propósitos anotados en Año Nuevo.

En cierto modo, todo es muy parecido a cómo se prepara un buen té. Porque nada es casual en cómo se hace.

Preparar un té significa ocuparse de uno mismo, atenderse y cuidarse, al mismo tiempo que se atiende y cuida la infusión. Y si es un té compartido, igual atención y cuidado se presta al invitado. Tanto es así que, en las distintas culturas que beben té tienen ceremonias, en ocasiones cotidianas, para prepararlo y beberlo…

http://asociacionteinfusiones.es/beber-te/ceremonias/

Es importante escoger hojas limpias, cultivadas respetando sus ciclos naturales, sin pesticidas ni mezclas, debidamente tratadas… Es importante que el agua no contenga impurezas… Es importante que la hoja no sea sumergida en agua hirviendo –se quemaría-, sino en agua caliente y con la temperatura adecuada según la clase de hoja que sea… Es importante el reposo de la infusión: ni demasiado corto, ni demasiado largo…

 

Nada es casual para terminar con un buen té entre las manos. Atención y tiempo. Sobretodo, tiempo para prestar atención a lo que se está haciendo.

Una vez haya pasado la pasión y el entusiasmo de una noche que invita al exceso…,

¡tomémonos tiempo para prestar atención a lo que estamos haciendo!.

Como cuando preparamos un buen té…

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